Déficit de atención – hiperactividad

¿Qué es el trastorno por déficit de atención?

¿Cuáles son las señales más evidentes del trastorno por déficit de atención y de la hiperactividad?

Diagnóstico del TDA o TDAH

¿Presentan los niños ocasionalmente estos signos?

¿Qué es el trastorno por déficit de atención?

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, TDAH es también conocido por TDA ó TDAH, pueden dividirse en tres subtipos, de acuerdo a las características principales asociadas al mismo: falta de atención, impulsividad e hiperactividad. Los tres subtipos son:

Tipo Combinado –síntomas múltiples de falta de atención, impulsividad e hiperactividad.

Tipo con predominio de falta de atención –Múltiples síntomas de falta de atención con poca, si hay, hiperactividad-impulsividad

Tipo con predominio hiperactivo-impulsivo—síntomas múltiples de hiperactividad-impulsividad con poca, si hay, falta de atención.

Estos subtipos se refieren a que algunos niños con DA/TDA ó TDAH tienen poco o ningún problema en estarse quietos en una silla o en comportamientos de inhibición, pero pueden tener problemas de falta de atención y como resultado de ello grandes dificultades en concentrarse en una tarea o actividad determinada. Otros niños pueden no tener problema alguno en prestar la debida atención, pero perder concentración debido a una hiperactividad-impulsividad predominante y, por lo tanto, no poder controlar su impulso y actividad. El más frecuente suele ser el Tipo Combinado. Esos niños tendrán síntomas significativos de las tres características.

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¿Cuáles son las señales más evidentes del DA/TDA ó TDAH?

Como podrá verse, las características básicas asociadas al trastorno son la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad. A continuación se describe cada una de estas características y su sintomatología, tal y como se consideran en el Manual de Estadística y Diagnóstico para Trastornos Mentales, de la Asociación Americana de Psiquiatría.

Falta de atención

Se describe el DA/TDA ó TDAH como una atención un tanto precaria y una actitud distraída por parte del niño. Actualmente, la distracción y la falta de atención no se consideran sinónimos. La primera se refiere a la brevedad en cuanto a la calidad de atención y la facilidad con la que algunos niños pueden perderla. La segunda, es un proceso que consta de diferentes partes: la dirigimos (hacia algo en lo que poner la atención), la seleccionamos (algo que necesita nuestra atención en aquel momento) y la mantenemos (ponemos atención durante el tiempo necesario). También nos resistimos (evitamos cosas que inhiben nuestra atención) y la cambiamos (centramos nuestra atención a otra cosa si es preciso).

Cuando nos referimos a alguien como distraído, estamos diciendo que una parte de su proceso de atención se ha interrumpido. Los niños con DA/TDA ó TDAH es posible que tengan dificultad con una o todas las partes del proceso de atención. Algunos niños pueden tener dificultades en la concentración sobre una tarea (particularmente en labores rutinarias o aburridas). Otros, en empezar una tarea, e incluso otros pueden perderse en las directrices del proceso. Un observador cuidadoso puede apreciar dónde se rompe este proceso para un niño en particular.

Aunque no tienen porque darse en todas las situaciones, los síntomas de la falta de atención pueden observarse en situaciones como las siguientes:

  • Falta de la debida atención a los detalles o caer en errores irreflexivos en las tareas escolares u otras actividades.
  • Dificultad mantener la atención en las tareas o en los juegos.
  • Aparentar no escuchar cuando se les habla directamente.
  • Dificultad en seguir las instrucciones dadas y en acabar las tareas escolares, domésticas, etc. (no debidas a oposición o a dificultad en entender las instrucciones).
  • Problemas a la hora de organizar tareas y actividades.
  • Evitar o ser reacios a empezar una tarea que requiere cierto esfuerzo mental continuado (como tareas escolares).
  • Perder cosas necesarias para realizar sus tareas o actividades (ejemplo: juguetes, lápices, libros o herramientas escolares).
  • Distraerse a menudo por estímulos externos.
  • Olvidar realizar actividades diarias.

Hiperactividad

La excesiva actividad es el signo más visible del DA/TDA ó TDAH. La hiperactividad en preescolar se describe generalmente como el típico niño que está “siempre en movimiento”. Con los años, los niveles de actividad pueden disminuir.
Durante la adolescencia y el principio de la edad adulta la hiperactividad puede aparecer como un comportamiento agitado o intranquilo.

Los síntomas de hiperactividad relacionados con el trastorno son:

  • Movimientos continuos de manos o pies, o mostrarse inquietos al estar sentados.
  • Levantarse de su silla en clase o en otras situaciones en las que se espera que permanezca sentados.
  • Moverse arriba y abajo en exceso y en situaciones inapropiadas (en la adolescencia o en la edad adulta pueden limitarse a experimentar sentimientos subjetivos de intranquilidad).
  • Dificultad en jugar o elegir actividades lúdicas que requieran cierta tranquilidad.
  • A menudo están “en marcha” o actúan como “una moto”.
  • Hablar en exceso.

Impulsividad

Cuando la gente piensa en impulsividad, a menudo lo hace en impulsividad cognitiva, que es actuar sin pensar. La impulsividad en los niños con el DA/TDA ó TDAH es algo diferente. Estos niños actúan antes de pensar, pero debido a que tienen dificultad en esperar o retrasar su gratificación, sienten el impulso de hablar fuera de turno, interrumpir a los demás e involucrarse en comportamientos de riesgo. El niño puede cruzar la calle sin mirar o escalar a árboles demasiado altos. Aunque este comportamiento sea de riesgo, el niño realmente no es temerario, sino que tiene gran dificultad en controlar sus impulsos. En ocasiones, son los primeros en sorprenderse al descubrir que se han expuesto a una situación de peligro y no tienen idea de cómo salirse de ella.

Los síntomas de impulsividad más evidentes son:

  • Responder antes de haber completado la pregunta
  • Dificultad en esperar su turno
  • Interrumpir o entrometerse en las acciones de los demás (en conversaciones o juegos).

Es importante observar que para muchos especialistas la hiperactividad y la impulsividad no se consideran características separadas. Según Barkley (1990) la hiperactividad-impulsividad es un patrón procedente de la dificultad en conseguir un comportamiento de control.

Además de los problemas con la falta de atención o hiperactividad-impulsividad, el trastorno viene con características asociadas. Dependiendo de la edad del niño y su desarrollo, los padres y profesores pueden apreciar baja tolerancia a la frustración, arranques de temperamento, despotismo, dificultad en seguir las reglas, falta de organización, exclusión social, autoestima pobre, bajo rendimiento académico y auto aspiraciones inadecuadas.

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Información relevante para el correcto diagnóstico del Déficit de Atención e Hiperactividad

Otras características de diagnóstico esencial de DA/TDA ó TDAH incluyen:

  • Los síntomas de falta de atención, hiperactividad o impulsividad deben persistir al menos durante seis meses y ser inadaptados e inconsistentes con los niveles de desarrollo.
  • Algunos de los síntomas que ocasionan deterioro deben presentarse antes de los 7 años.
  • Algunos deterioros partiendo de los síntomas se presentan en dos o más ambientes (ejemplo: en las tareas escolares y en casa).
  • La evidencia del deterioro clínicamente significativo debe estar presente en el funcionamiento social, académico u ocupacional.
  • Los síntomas no suceden exclusivamente durante el curso del Trastorno de Desarrollo Global, Esquizofrenia u otros Trastornos Psicóticos y no son mejor explicados por otro trastorno mental (ejemplo: trastorno del carácter, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o trastorno de la personalidad).

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¿Presentan los niños ocasionalmente estos signos?

Como característica general, todos los niños son impulsivos, activos y muestran signos de falta de atención. En el trastorno del DA/TDA ó TDAH estos comportamientos son la regla, no la excepción. Cuando un niño exterioriza los comportamientos relacionados como sintomáticos, incluso si lo hace de forma consistente, no debe llegarse a la conclusión de que tiene el trastorno. Solo después de haber realizado una evaluación completa, se puede asumir la existencia del mismo. Por el contrario, después de haber leído la relación de síntomas y en el caso de haber sólo localizado una o dos anormalidades, se rechaza la posibilidad de la presencia del trastorno. El DA/TDA ó TDAH es una incapacidad que sin la adecuada identificación y control puede tener complicaciones a largo plazo, por lo que tanto los padres como los educadores deberían evitar efectuar el diagnóstico por sí mismos.

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